Conserva el brillo
Cuidado de joyas
Un poco de cuidado marca la diferencia. Sigue estas sencillas pautas y tus piezas HANNA seguirán radiantes durante años.
Mantenlo seco
Quítate las joyas antes de nadar, ducharte o hacer ejercicio. El agua, el sudor y el cloro pueden acelerar el deslustre y debilitar el baño con el tiempo.
Evita el contacto directo
Los perfumes, lociones y lacas contienen químicos que pueden reaccionar con el metal. Aplica tus productos primero y ponte las joyas al final.
Guárdalo con cuidado
Guarda las piezas en una bolsa suave o en una caja de joyas forrada, separadas para evitar rayones. Guárdalas lejos de la luz solar directa y la humedad.
Límpialo con delicadeza
Limpia con un paño suave y no abrasivo después de cada uso. Para una limpieza más profunda, usa agua tibia y una gota de jabón suave para platos — sin químicos agresivos.
Qué significa nuestro baño
Las piezas HANNA se fabrican sobre una base de latón con un baño de 2,5+ micras de oro de 14k o 18k. Esto es considerablemente más grueso que la bisutería estándar, brindando durabilidad y brillo sin el precio de la joyería fina.
Cuándo quitártelo
- Antes de dormir — las cadenas pueden engancharse y los cierres aflojarse.
- Antes de hacer ejercicio — el sudor acelera el desgaste.
- Antes de nadar o bañarte — el cloro y el agua salada son agresivos con el metal.
- Antes de aplicar lociones o perfume — los químicos pueden opacar el acabado.
¿Necesitas ayuda?
Si tu pieza necesita reparación, reenchapado, o no sabes cómo cuidarla, contáctanos. Con gusto te ayudamos a devolverle a tu joya su mejor estado.